Bogotá Suena, redoblante sobre bombo y cable de guitarraBOGOTÁ SUENA
Foto de archivo: Tito Nieves, 2007. No corresponde a Salsa al Parque 2024. Foto: chispy2 / Orriola Photography, Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

5 y 6 de octubre de 2024 · Bogotá · Pertenencia

El otro barrio de la clave: crónica de los 25 años de Salsa al Parque en el Simón Bolívar

Más de 100.000 personas celebraron los 25 años de Salsa al Parque, con Tito Nieves y Guayacán al cierre de dos jornadas de memoria, baile y comunidad.

Foto de archivo: Tito Nieves, 2007. No corresponde a Salsa al Parque 2024. Foto: chispy2 / Orriola Photography, Wikimedia Commons, CC BY 2.0. · Fuente · CC BY 2.0

Salsa al Parque en Bogotá 2024, ficha del concierto

Fecha:
5 y 6 de octubre de 2024
Escenario:
Parque Simón Bolívar
Ciudad:
Bogotá, Colombia
Género:
Salsa

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En esta ciudad, la salsa se vive con el mismo calor que en cualquier rincón del trópico.

La crónica

A 2.600 metros sobre el nivel del mar, Bogotá tiene una forma particular de espantar el frío: marcando el paso en el pasto húmedo y dejando que la cadencia de la campana haga el resto. El fin de semana del 5 y 6 de octubre de 2024, el Parque Simón Bolívar conmemoró las bodas de plata de Salsa al Parque bajo el lema «El otro barrio de la salsa». Más de 100.000 personas acudieron a la cita, convirtiendo el corazón verde de la capital en una inmensa esquina donde el zapato de charol y la zapatilla de calle convivieron al compás de la clave sincopada.

El sábado 5 de octubre, las puertas abrieron temprano para recibir a un público variado: desde melómanos con sus maletines de vinilos hasta familias enteras con plásticos para protegerse del cielo bogotano. Al filo de las 12:30 p.m., la orquesta distrital Labia Fina encendió los motores con arreglos frescos y una propuesta que reivindicó la vigencia de la salsa bogotana. La cuota caleña se hizo sentir pronto con Son Mujeres, catorce instrumentistas que demostraron técnica y vigor en los vientos, antes de que Radio Bembé hiciera saltar a los madrugadores con su ácida sátira social en medio de un sol sabanero que se resistía a ceder.

Con el avance de la tarde, la memoria sonora internacional tomó el mando. A las 3:00 p.m., la legendaria Orquesta Original de Manzanillo trajo la elegancia de la charanga cubana, sirviendo como preámbulo perfecto para uno de los momentos más efervescentes del día: el regreso de Salserín. Con temas como De sol a sol, los venezolanos despertaron una euforia colectiva y generacional en miles de asistentes que corearon cada letra a rabiar. Tras las presentaciones de Kabala Ensamble y La Guabalosa en representación del talento local, Cali Flow Latino elevó los decibeles con el golpe urbano de la salsa choque. Cayendo la noche, el virtuosismo del bajista cubano Alain Pérez hipnotizó a los músicos presentes con su descarga de timba y jazz, preparando el clímax para Tito Nieves. Sobre las 9:00 p.m., el «Pavaroni de la Salsa» pisó el escenario para repasar himnos como Fabricando fantasías, sellando la jornada con un coro masivo que hizo retumbar la plazoleta de eventos.

El domingo 6 de octubre la marea humana regresó desde el mediodía. Las orquestas distritales Mar Caribe y Mao Escobar y su Rolos Band demostraron por qué la escena capitalina ha ganado terreno propio en el panorama nacional. A las 2:10 p.m., The Latin Brothers de Medellín trajo ese sabor clásico y picante de Discos Fuentes que puso a girar a las parejas de bailadores avezados en los costados del parque. Luego del paso de El Santos y su innovadora fusión con marimba de chonta, el dominicano Michel El Buenón sorprendió al público con su potencia vocal y un emotivo homenaje al maestro Jairo Varela.

La recta final de la noche del domingo fue una demostración de poderío orquestal. Tras la presentación de Azultrabuco, los anfitriones de Orquesta La 33 subieron al escenario a las 6:00 p.m. Jugar de locales se notó en cada acorde: el parque estalló al compás de La pantera mambo, coreada al unísono por decenas de miles de gargantas. A las 7:05 p.m., el cubano Rey Ruiz le bajó los decibeles al ritmo para subirle a la nostalgia con su salsa romántica, dejando servida la mesa para el gran cierre de Guayacán Orquesta. Pasadas las 8:20 p.m., Nino Caicedo y Alexis Lozano salieron a no dar tregua: una descarga de metales afilados y temas emblemáticos cerraron dos días donde el asfalto bogotano fue testigo de que, en esta ciudad, la salsa se vive con el mismo calor que en cualquier rincón del trópico.

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