BOGOTÁ SUENA
Paramore, This Is Why, Bogotá, 14 de marzo de 2023

14 de marzo de 2023 · Bogotá · Admiración

PARAMORE

Paramore, This Is Why · Movistar Arena

Hayley Williams en concierto de Paramore en Bogotá (Corferias, 2011), Carlos Mario Ríos, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0. Imagen de referencia, no corresponde a esta noche.

Hay bandas que no se reinventan: se reconcilian consigo mismas, y de ahí sale la mejor versión posible.

El contexto

Paramore, la icónica banda nacida en Franklin, Tennessee en 2004, irrumpió en la escena con Hayley Williams al frente desde los dieciséis años. Sus primeros tres discos, incluyendo el exitoso «Riot!» de 2007, definieron el pop-punk y emo de una generación, abriendo el camino al mainstream con temas como «Misery Business». Esta era inicial los consolidó como la banda sonora de miles de adolescentes.

A pesar de la partida de los hermanos Farro en 2010, la banda resurgió con Hayley y Taylor York, demostrando su versatilidad con el autotitulado «Paramore» (2013) y el Grammy por «Ain't It Fun». El regreso de Zac Farro en 2017 para «After Laughter» marcó un punto de inflexión, completando una alineación que se consolidaría como la mejor posible. Su álbum más reciente, «This Is Why» (2023), un afilado revival post-punk, no solo ganó un Grammy, sino que los trajo a Bogotá en el punto álgido de su carrera.

La visita a Bogotá, parte de la gira de «This Is Why», encontró a una banda madura y cohesionada. Con Hayley Williams, Taylor York y Zac Farro en plena forma, Paramore presentó su aclamado material, incluyendo el post-punk renovado que definiría su nuevo sonido. La ciudad respondió con una energía desbordante, demostrando la profunda conexión con una banda cuya trayectoria ha marcado a varias generaciones.

La crónica

El Movistar vibró de una forma inolvidable esa noche, no por la fuerza de un género específico, sino por la conexión profunda entre Paramore y su gente. Fue una experiencia donde cada nota de la banda se entrelazó con el fervor del público, culminando en un momento de pura emoción cuando Hayley Williams, conmovida, dejó fluir sus lágrimas, y nosotros respondimos cantando aún más fuerte para sostenerla. Fue ver en vivo la trayectoria de una banda que ha sabido reencontrarse consigo misma y con sus seguidores.

Desde que la banda salió al escenario, se notó la precisión en cada instrumento, con Taylor York tejiendo riffs que transitaban del post-punk al funk con una naturalidad asombrosa y Zac Farro aportando esa batería pulcra y sólida que parece sencilla por su maestría. Hayley cantaba y el público, con una entrega heroica, le devolvía cada letra al instante, haciendo que el coro pareciera surgir de las gradas. La banda, con pequeños gestos y miradas, reconocía que esa noche algo especial estaba ocurriendo, más allá de la música misma.

Entonces, surgió de manera espontánea un momento que lo cambió todo. El público encendió los celulares y, a una sola voz, comenzó a cantar esa canción tan significativa para todos. Hayley se detuvo un instante, bajó su micrófono y se cubrió el rostro, permitiendo que las lágrimas, que no ocultó, brotaran libremente. Lloró con la misma voz que ha mantenido a la banda durante casi veinte años, y nosotros, lejos de callar, cantamos más fuerte aún, como si quisiéramos darle nuestra fuerza.

Esa es la esencia de Paramore: una banda que, tras romperse, logró reconciliarse y salir fortalecida. El regreso de Zac Farro, el baterista original que se había ido en 2010, seis años después, no fue un acto de nostalgia, sino el reencuentro de la mejor alineación posible. Verlo tocar esa noche, con la soltura de quien vuelve a un lugar que siempre fue suyo, era comprender por qué lo único que pude apuntar fue: ¡músicos increíbles!

Cuando las luces se apagaron, nadie quería irse. La gente seguía cantando en los pasillos, abrazada, con esa extraña sensación de haber sido parte de algo irrepetible. Paramore se despidió, pero dejó atrás una noche donde el rock, el funk y el pop dejaron de ser simples géneros para convertirse en algo más profundo: una muestra de lealtad entre una banda y su público.

Highlights

  • 01El Movistar Arena vibró con una energía especial, la de un público que creció con Paramore y por fin los tenía en vivo, apreciando la precisión impecable de cada músico.
  • 02Hayley Williams y la banda se encontraron con un público que cantaba cada línea al unísono, como un coro masivo que devolvía cada frase desde las gradas, creando una conexión instantánea.
  • 03Durante un momento espontáneo, Hayley se detuvo, bajó el micrófono y permitió que las lágrimas fluyeran al ver al público corear un tema, dejando al descubierto una profunda emoción compartida.
  • 04La presencia de Zac Farro en la batería fue un recordatorio tangible de la trayectoria de la banda, tocando con la soltura de quien vuelve a un lugar que nunca dejó de ser suyo, un reencuentro emotivo.
  • 05La noche culminó con un público que, incluso tras el apagado de luces, seguía cantando en los pasillos, aferrándose a la sensación de haber presenciado algo irrepetible y profundamente significativo.

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