BOGOTÁ SUENA
Vio-lence & Exhorder, Thrashers Attack Tour 2024, Bogotá, 7 de febrero de 2024

7 de febrero de 2024 · Bogotá · Intensidad

VIO-LENCE

Vio-lence & Exhorder, Thrashers Attack Tour 2024 · Ace of Spades Club

Phil Demmel en vivo con Machine Head (festival Sonisphere), kallerna, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0. Imagen de referencia, no corresponde a esta noche.

El thrash no tiene edad. Los riffs pesados fueron la batería que necesitábamos para prender la fiesta y azotar las cabezas.

El contexto

Vio-lence y Exhorder, dos pilares del thrash que surgieron en 1985, aterrizaron por primera vez en Bogotá con su gira «Thrashers Attack Tour 2024». Los primeros, del Área de la Bahía, forjaron un thrash veloz con su disco debut «Eternal Nightmare» y la inconfundible voz de Sean Killian. Exhorder, desde Nueva Orleans, se consolidó con «Slaughter in the Vatican» y «The Law», siendo señalados como precursores directos del groove metal. Que ambas agrupaciones con casi cuarenta años de historia confluyeran en el íntimo Ace of Spades, con el público al lado del escenario, ya auguraba una noche histórica.

Sin embargo, un acontecimiento reciente elevó las expectativas: dos días antes, Kerry King, ex-Slayer, anunció oficialmente la formación de su nuevo proyecto solista, incluyendo a Phil Demmel como segundo guitarrista. Demmel, fundador de Vio-lence y ex Machine Head, había declarado que esta gira sudamericana sería su despedida de Vio-lence para unirse a King. Con el debut de King programado para mayo y el primer sencillo sonando esa misma semana, la noche no solo celebraba a Vio-lence y Exhorder, sino también el inminente regreso de un linaje legendario del thrash.

La presencia de estos veteranos, con Kerry King rondando los cincuenta y nueve y Phil Demmel los cincuenta y seis, y las voces de Sean Killian y Kyle Thomas cargando décadas de experiencia, añadió una capa de significado. En un género a menudo asociado con la juventud, ver a estos músicos tocar con una energía inquebrantable era una declaración potente. Más allá de la nostalgia, el concierto demostró que el thrash no tiene edad, y que los riffs pesados, lejos de caducar, siguen siendo tan vitales como siempre.

La crónica

La noche en el Ace of Spades fue una lección poderosa: el thrash no tiene edad. Vio-lence y Exhorder, con casi cuarenta años de trayectoria, demostraron una energía inquebrantable, como si el tiempo no les hubiera pasado factura. Phil Demmel, en su último recorrido con Vio-lence antes de unirse a la banda de Kerry King, tocó cada riff con una mezcla emotiva de despedida y promesa, haciendo de su actuación un momento inolvidable.

Desde el inicio, la tropa local, Steelbreath y Psycho Mosh, encendió el ambiente, preparando el terreno para una noche intensa. Cuando Vio-lence y Exhorder subieron al escenario, quedó claro que la edad no importaba. Sean Killian de Vio-lence ladraba "Eternal Nightmare" con la misma furia de hace décadas, mientras Kyle Thomas de Exhorder liberaba su voz con la potencia de siempre, rompiendo cualquier estereotipo sobre el metal veloz y sus intérpretes.

Los riffs pesados fueron el motor que mantuvo la fiesta encendida, golpeando el pecho en la sala pequeña del Ace of Spades antes de llegar al oído. No hablo solo del sonido de la batería de Perry Strickland, que machacó los parches sin piedad, sino del muro de guitarras gruesas y sucias que impulsa el headbanging. Con "Serial Killer" de Vio-lence y el material de "Slaughter in the Vatican" de Exhorder, la sala se transformó en un movimiento constante de cabezas, arriba y abajo, sin pausa, como si no existiera el mañana.

Lo más bonito de la noche fue que no se sintió como un ejercicio de nostalgia. Estos músicos, con casi cuarenta años de carrera, tocaban como si todavía tuvieran todo por demostrar, y lo hicieron con creces. Vimos al lado a quienes los descubrieron hace poco en Spotify y a quienes los habían visto en San Francisco en el 88, todos unidos por la misma pasión, con el cuello dolorido y la misma sonrisa de satisfacción, prueba de que el thrash sigue convocando a nuevas generaciones.

Cuando Phil Demmel bajó la guitarra por última vez con Vio-lence en Bogotá, se cerraba un ciclo con la banda que fundó y se abría su camino hacia Kerry King y la continuación de un linaje legendario. Pero lo que realmente quedó esa noche no fue solo el anuncio de un cambio, sino la contundente prueba, sudada y ruidosa, de que el thrash no tiene edad. Los riffs pesados fueron la batería, la fiesta se prendió, las cabezas no pararon y, por unas horas, un club pequeño de Bogotá se sintió como el centro del universo del thrash.

Highlights

  • 01Phil Demmel, sabiendo que era su última gira con Vio-lence antes de unirse a Kerry King, ofreció riffs que sonaron a despedida y promesa, cargados de una energía muy particular.
  • 02La contundencia de Vio-lence con «Serial Killer» y la respuesta de Exhorder con material de «Slaughter in the Vatican» transformaron el Ace of Spades en un mar de cabezas moviéndose al unísono.
  • 03Kyle Thomas de Exhorder y Sean Killian de Vio-lence demostraron que el thrash no tiene fecha de vencimiento, soltando sus voces y ladrando con la misma furia que en sus años mozos.
  • 04La noche unió a fans de distintas generaciones, desde el recién llegado vía Spotify hasta el veterano que los vio en San Francisco en el 88, compartiendo el mismo dolor de cuello y la misma sonrisa de satisfacción.
  • 05Al bajar la guitarra por última vez con Vio-lence, Phil Demmel selló un momento trascendental, marcando el cierre de un ciclo y el inicio de otro, todo ante los ojos de un público que presenció historia en vivo.