
24 de marzo de 2024 · Bogotá · Épico
BLINK-182
Blink-182, One More Time... Tour · Festival Estéreo Picnic · Parque Simón Bolívar
Travis Barker en vivo, Honda Civic Tour (2011), Brennan Schnell, Wikimedia Commons, CC BY 2.0. Imagen de referencia, no corresponde a esta noche.
Los clásicos de los noventa no envejecen: solo esperan a que los cantemos otra vez.
El contexto
Formada en 1992 por Tom DeLonge y Mark Hoppus, con la incorporación clave de Travis Barker en 1998, Blink-182 se convirtió en la voz de una generación con álbumes icónicos como «Enema of the State» y «Take Off Your Pants and Jacket». Sin embargo, la banda experimentó una separación en 2015 cuando Tom DeLonge partió, dejando a la formación clásica en pausa por siete años, aunque la banda continuó con Matt Skiba.
El destino los reunió tras un diagnóstico de cáncer a Mark Hoppus en 2021, un evento que, junto al accidente de Travis Barker en 2008, catalizó la reconciliación del trío original. En octubre de 2022, Tom DeLonge regresó, y el disco «One More Time...» (2023) marcó su reencuentro, debutando número uno en Billboard y sirviendo como una conversación musical sobre su compleja historia.
Blink-182 finalmente llegó a Colombia para cerrar el Festival Estéreo Picnic el 24 de marzo de 2024, tras una espera de casi tres décadas y una cancelación previa en 2023 por la lesión de Travis Barker. Su presentación, parte del «One More Time... Tour», se extendió hasta la madrugada del 25 en el Parque Simón Bolívar, saldando una deuda histórica con un país que anhelaba verlos en vivo.
La crónica
El 25 de marzo, o más bien, en las primeras horas de ese día, se saldó una deuda largamente esperada: Blink-182 con Travis Barker al frente hizo su primera aparición en Colombia. El festival los presentó como el acto principal, y la expectativa era inmensa tras la cancelación del año anterior. Cuando las luces del Parque Simón Bolívar se atenuaron y sonó la primera nota, se sintió como si nos estuvieran pagando una noche entera de emoción acumulada, una velada que prometía ser inolvidable y vaya si lo fue.
La espera había sido un viaje de frustración convertida en un hambre voraz por verlos, y desde el momento en que pisaron el escenario, se sintió esa conexión. Ver a Tom DeLonge y Mark Hoppus juntos, después de siete años de separación, superando el cáncer de Mark y la lesión de Travis, ya era una victoria. Pero que además sonaran tan bien, desbordando energía con esos clásicos que nos acompañaron por años, fue el verdadero regalo. Era evidente la alegría de quienes redescubren sus propias canciones, tocándolas con la misma frescura que en los noventa.
Y luego estaba Travis Barker. Su solo en «Violence» fue un momento para recordar, una clase magistral de memoria muscular y precisión. Con una toalla en la cabeza que prácticamente le vendaba los ojos, tocaba sin fallar una sola nota. Era fascinante verlo, tratando de descifrar cómo lograba tal proeza, mientras sus manos volaban por la batería. Para mí, que lo he admirado por tanto tiempo, fue la confirmación de que estaba presenciando a uno de los grandes, en vivo, finalmente en mi país.
La noche no fue solo nostalgia, fue una celebración vibrante. Canciones como «All The Small Things», «What's My Age Again?», «The Rock Show», «I Miss You» y «First Date» resonaron con la fuerza de miles de gargantas cantando al unísono. Tom y Mark compartían micrófono, se miraban y reían con la complicidad de adolescentes, como si el tiempo no hubiera pasado. Detrás, Travis era el motor implacable, el que no dejaba que el ritmo decayera, transformando cada canción en una carrera que nadie quería que terminara.
El cierre con «Dammit», con todo el Parque Simón Bolívar saltando, fue uno de esos momentos que trascienden las palabras. Era la banda, el público y treinta años de canciones fusionados en un solo grito de euforia. Cuando el set terminó y el festival bajó el telón, la madrugada bogotana se quedó con la certeza de una deuda saldada. Esa noche, con Travis Barker haciendo su magia y Tom y Mark regalándonos clásicos inolvidables, se grabó en la memoria de todos nosotros para siempre.
Highlights
- 01La aparición de Travis Barker en el escenario, con una toalla amarrada en la cabeza que cubría sus ojos, tocando el solo de batería de «Violence» con una precisión asombrosa.
- 02Ver a Tom DeLonge y Mark Hoppus, los fundadores, compartir el micrófono, mirarse y reírse en el escenario, como si el tiempo no hubiera pasado desde sus años de adolescencia.
- 03La energía colectiva del público cantando a pulmón cada palabra de clásicos como «All The Small Things» y «I Miss You», reconociendo en cada canción una parte de su propia historia.
- 04El cierre con «Dammit», un momento en el que todo el Parque Simón Bolívar saltó al unísono, creando un grito compartido que encapsuló décadas de canciones y emociones.
- 05La sensación de una deuda saldada cuando el festival cerró, dejando en la Bogotá de madrugada la certeza de haber presenciado un concierto que, para muchos, esperó casi 30 años.