
28 de septiembre de 2019 · Bogotá · Historia
KRAKEN
Kraken, 35 años
Kraken en vivo, foto de archivo bajo licencia CC BY 3.0 (Wikimedia Commons). Imagen de referencia, no corresponde a esta noche.
Hay bandas que uno no va a ver: va a agradecerles por haber estado antes que uno.
El contexto
Kraken, nacida en Medellín en 1984, fue la banda que abrió las puertas del heavy metal en Colombia, forjando un sonido propio con letras en español que exploraban la dignidad, la muerte y la memoria nacional.
Tras la muerte de su fundador y vocalista, Elkin Ramírez, en 2017, la banda tomó una decisión simbólica al incorporar a Roxana Restrepo como su nueva voz en 2018. Esta elección audaz, lejos de buscar una imitación, buscó dar continuidad al legado y dar un paso adelante en un género mayoritariamente masculino en Colombia, con el apoyo de Andrés Ramírez, hijo de Elkin.
En 2019, Kraken celebró 35 años de trayectoria con una gira, presencia en Rock al Parque y un concierto de aniversario en Bogotá en septiembre. Este evento no solo reafirmaba su vigencia sino que ponía a prueba ante el público la fuerza de su nueva voz y el presente de una banda que se negaba a ser solo un recuerdo, adelantando material de un nuevo disco.
La crónica
Esa noche en Bogotá fue especial, un encuentro generacional donde las leyendas no solo perduran, sino que encuentran nuevas voces para seguir vibrando. Lo más memorable, sin duda, fue ver cómo Roxana tomó el micrófono y, con una mezcla de técnica, fibra y decisión, demostró que el legado de Kraken está en las mejores manos, elevando las canciones a un nuevo nivel y rompiendo esquemas con cada nota.
Al llegar, se sentía en el aire una mezcla de expectación y esa duda común en conciertos así: ¿cómo sonará la banda sin su voz original? Pero apenas sonaron los primeros riffs, la energía del público se hizo sentir. Gente de todas las edades, desde veteranos con camisetas de giras pasadas hasta jóvenes que descubrieron a Kraken en YouTube, coreaban con una fuerza que a veces superaba a la propia banda. Era claro que estas canciones ya le pertenecen a todos, un archivo vivo de memorias colectivas.
La respuesta a esa pregunta inicial no tardó en llegar con Roxana. Su presencia fue un acto de empoderamiento silencioso pero contundente. No hizo falta ningún discurso, solo su voz, que sostenía los agudos con una limpieza impecable y bajaba a los graves con el peso de quien entiende la profundidad de estas canciones. Demostró que cantar a Kraken después de Elkin Ramírez no es imitar, sino abrazar y levantar una bandera con identidad propia, abriendo un espacio crucial para la voz femenina en el metal.
Hubo un momento mágico cuando la banda dejó de tocar y solo se escuchó el coro inmenso de la gente. No fue un truco; fue una respuesta espontánea, como si el recinto entero se comunicara con la ausencia y, a la vez, diera una calurosa bienvenida a esta nueva etapa. Cada persona traía su propia historia con estas canciones, aprendidas en walkmans o plataformas digitales, y todas esas versiones distintas se unían en un mismo grito colectivo que resonaba con fuerza.
En definitiva, fueron treinta y cinco años de rock colombiano condensados en una noche, donde la palabra clave no fue nostalgia, sino continuidad. La voz nueva, femenina, técnica y valiente de Roxana no solo llenó un vacío, sino que expandió el universo de Kraken, dejando claro que las leyendas no mueren cuando cambian de voz, sino cuando falta el coraje para seguir levantándolas. Fue una demostración poderosa de que la música es un legado que evoluciona y se fortalece con cada nueva interpretación.
Highlights
- 01El público, intergeneracional, se unió en un coro potente que cantaba más fuerte que la banda desde los primeros riffs, demostrando que las canciones ya no le pertenecen a una sola voz.
- 02Roxana Restrepo, al tomar el micrófono, disipó cualquier duda con una interpretación técnica y decidida, levantando la bandera del legado con su voz, sin imitación sino con identidad propia.
- 03La presencia de Roxana en el escenario fue un acto de empoderamiento silencioso pero contundente, demostrando que el metal también es lugar de mujeres con su sola capacidad y talento vocal.
- 04Hubo un momento conmovedor donde la banda dejó de tocar y el recinto entero cantó solo, como una respuesta al ausente y, a la vez, una bienvenida a la nueva era.